El Jury destituyó a los tres fiscales que investigaron el crimen de Nora Dalmasso

El Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados y Funcionarios del Poder Judicial de Córdoba dictó por unanimidad la Sentencia N° 1, resolviendo la destitución de los tres fiscales que sucesivamente estuvieron a cargo de la investigación por el asesinato de Nora Raquel Dalmasso, ocurrido el 25 de noviembre de 2006 en la ciudad de Río Cuarto.

Los destituidos son el fiscal de instrucción Francisco Javier Di Santo, el fiscal Daniel Pedro Miralles y el fiscal de Lucha contra el Narcotráfico de Río Tercero Luis Roberto Pizarro. Los tres fueron encontrados incursos en las causales de negligencia grave y mal desempeño, conforme los artículos 154 de la Constitución Provincial y 2 de la Ley 7.956. Como consecuencia, la sentencia establece la inhabilidad absoluta para desempeñar cargos en la Justicia Provincial.

El tribunal estuvo presidido por la legisladora Julieta Rinaldi e integrado por la vocal del Tribunal Superior de Justicia Aída Tarditti y los legisladores Facundo Torres Lima, Miguel Nicolás y Walter Gispert.

Una línea investigativa abandonada desde el principio

El fundamento central de la sentencia señala que los tres fiscales desatendieron de manera sistemática una línea investigativa razonable que apuntaba a la posible participación de Roberto Marcos Bárzola en el crimen, desde los primeros días de la instrucción.

Bárzola, en su primera declaración del 27 de noviembre de 2006, reconoció haber estado en el domicilio de la víctima el sábado por la mañana —dentro de la ventana temporal del homicidio— y brindó explicaciones que resultaron contradictorias e inconsistentes, desmentidas por otros testigos. Sin embargo, esa pista fue descartada prematuramente.

«Era evitable el riesgo si siquiera uno de los tres fiscales hubiera llevado adelante las medidas de investigación necesarias, según las pruebas», indica textualmente la sentencia.

En cambio, la investigación se orientó hacia el entorno familiar de la víctima: primero hacia su hijo Facundo Macarrón —imputado durante más de cinco años sin sustento objetivo— y luego hacia su esposo Marcelo Macarrón, bajo hipótesis que el propio Fiscal de Cámara consideró carentes de respaldo probatorio.

Imputaciones «ad hoc» que destruyeron vidas

El fallo es contundente al describir el daño causado a los Macarrón. «Hubo una etapa de mi vida que no la viví, que fue mi juventud», declaró Facundo Macarrón ante el Jurado. «No es fácil ser señalado como un matricida y que encima revelen mi orientación sexual frente a todo un país», agregó.

Marcelo Macarrón, por su parte, relató que sufrió graves problemas de salud —cuatro stent—, recayó en el alcoholismo y debió recurrir junto a sus hijos a ayuda profesional. Sobre la teoría del fiscal Pizarro, que lo acusó de contratar un sicario, fue directo: «No sabemos cuál es el sicario, nunca tuvimos el nombre».

El Jury consideró que estas imputaciones fueron elaboradas de antemano como hipótesis subjetivas, sin base empírica, y que implicaron un uso ilegítimo y arbitrario de las atribuciones del Ministerio Público Fiscal.

El peso de casi veinte años de impunidad

La sentencia reconoce que el caso Dalmasso prescribió sin que ninguno de los tres fiscales hubiera investigado la línea de Bárzola con la profundidad que las pruebas disponibles exigían. El fallo advierte que no toda prescripción implica responsabilidad ante el Jury, pero en este caso sí la hubo, porque el riesgo era evitable.

El Jurado resolvió además comunicar la sentencia al Poder Ejecutivo, al Poder Legislativo, al Tribunal Superior de Justicia y al Consejo de la Magistratura de la provincia de Córdoba.

“Creemos que hicimos lo correcto”

Tras conocerse la sentencia, la legisladora Julieta Rinaldi reconoció la complejidad y el peso institucional de la decisión tomada por el Jury de Enjuiciamiento.

“Fue una decisión muy difícil de tomar. Esto también lo quiero dejar muy en claro. No fue fácil tomar la decisión, pero sí tenemos la convicción, los cinco miembros, de que hicimos lo correcto, lo que debíamos hacer”, expresó.

Rinaldi remarcó además la magnitud del expediente y el trabajo realizado durante el proceso:

“Fue una causa muy compleja, de muchos años. Hablamos de más de 60 cuerpos, incluyendo los cuerpos principales de esta causa, donde tuvimos que evaluar y trabajar todo el pleno del Jury. Pasaron 31 testimonios y eso para nosotros fue muy valioso a la hora de tomar la decisión”.

La presidenta del tribunal también destacó la importancia de la prueba incorporada al expediente:

“Toda la prueba documental, instrumental e informativa que se agregó nos dio un panorama mucho más amplio. Esa prueba fue ofrecida tanto por el Ministerio Público Fiscal como por los abogados defensores de los tres fiscales”.

Y concluyó:

“No fue fácil para nosotros tomar esta decisión, pero creemos que hemos hecho lo correcto”.

El caso Dalmasso, que durante casi dos décadas conmocionó a Córdoba y al país, cierra hoy uno de sus capítulos más dolorosos: el de los funcionarios judiciales que debieron buscar la verdad y fallaron.

Redacción Guiamedia

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