Marcos Juárez: alerta en el sector porcino por importaciones y baja rentabilidad

El balance 2025 del sector porcino argentino muestra más producción y mayor consumo interno, pero también un fuerte salto de las importaciones y caída de exportaciones. En una región productiva como Marcos Juárez, el escenario impacta directamente en costos, precios y sustentabilidad de las granjas.

Qué está ocurriendo

El médico veterinario Jorge Brunori trazó un panorama con “luces y sombras” para el sector porcino argentino durante 2025.

Los principales indicadores marcan:

  • 8,5 millones de cabezas faenadas, con un crecimiento del 2,5% interanual.
  • 812.272 toneladas producidas (res con hueso), +3,4% respecto a 2024.
  • En los últimos 10 años, la producción creció más del 62%.
  • Consumo per cápita: 18,9 kg por habitante/año, con una suba del 8,8%, superando el crecimiento de la carne bovina (+3%) y aviar (+5,6%).

“El consumo es hoy el principal motor del sector. El 98-99% de la carne de cerdo se queda en el mercado interno”, explicó Brunori.

Sin embargo, el dato que encendió las alarmas fue el de las importaciones, que alcanzaron 53.475 toneladas, con un incremento interanual del 136%. Representan el 6% del consumo aparente nacional.

Un punto crítico:

  • En el caso de la bondiola, casi el 50% proviene del exterior, principalmente de Brasil.

En paralelo, las exportaciones cayeron 15%, cerrando el año en apenas 12.369 toneladas, lo que representa solo el 1,5% de la producción total.

El desequilibrio comercial es contundente:

  • Se importaron US$ 171,7 millones en carne porcina.
  • Se exportaron apenas US$ 15,3 millones.

Cómo afecta al sector en Marcos Juárez

El departamento Marcos Juárez es uno de los polos agroindustriales más importantes del sudeste cordobés, con fuerte presencia de producción primaria y agregado de valor. En este contexto, el sector porcino cumple un rol clave en la economía regional.

Las consecuencias locales son claras:

1. Rentabilidad muy ajustada

Durante 2025:

  • El costo de producción subió 47%.
  • El precio máximo del capón aumentó apenas 16%.

Esto implica que el crecimiento del consumo se sostiene con un precio competitivo en el mostrador, pero sin trasladarse al productor.

“Para mantener el precio accesible al consumidor, el precio del capón queda planchado. Eso se traduce en rentabilidades muy ajustadas”, advirtió Brunori.

2. Diferencias entre granjas grandes y pequeñas

  • Las granjas de mayor escala pueden amortiguar mejor el impacto por volumen.
  • Las granjas pequeñas o medianas, muy presentes en la región, enfrentan mayores dificultades para sostener márgenes.

En zonas como Marcos Juárez, donde conviven productores integrados y establecimientos familiares, esta situación puede generar:

  • Menor inversión.
  • Postergación de ampliaciones.
  • Riesgo de concentración del mercado.

3. Competencia con carne importada

Con un dólar bajo y precios internacionales competitivos, la carne importada presiona sobre el mercado interno.

Aunque el 6% parece un porcentaje bajo, el crecimiento del 136% interanual genera preocupación estructural. Si la tendencia continúa, podría afectar directamente:

  • El precio del capón en la región.
  • La planificación productiva.
  • El empleo vinculado a la cadena porcina.

Proyección 2026: crecimiento con tensión estructural

Según el análisis sectorial, el escenario para 2026 podría repetir la dinámica actual:

  • Probable crecimiento en animales faenados y producción.
  • Consumo interno aún fuerte, pero con límites.
  • Precio del capón estable y con escasa recuperación.
  • Importaciones altas si el dólar continúa planchado.
  • Exportaciones con bajo dinamismo.

Hoy el consumo per cápita de carnes en Argentina se ubica aproximadamente en:

  • Vacuna: 47–49 kg.
  • Pollo: 45–46 kg.
  • Cerdo: 19 kg y en crecimiento.

La gran incógnita es hasta dónde puede crecer el cerdo: ¿24 kg? ¿26 kg? ¿28 kg en diez años? Ese podría ser el techo del mercado interno.

Por eso, Brunori remarca que el desafío estructural es desarrollar exportaciones:

“Necesitamos dos mercados: el interno y el externo. No podemos depender exclusivamente del consumo doméstico”.


Impacto económico regional

Para Marcos Juárez y el sudeste cordobés, el escenario implica:

  • Mayor volumen productivo, pero sin mejora proporcional en márgenes.
  • Riesgo para pequeños productores.
  • Mayor exposición a la macroeconomía nacional.
  • Necesidad de integración y eficiencia.

El sector porcino regional seguirá creciendo en volumen, pero con una rentabilidad condicionada por precios planchados, presión importadora y escasa inserción internacional.

El 2025 dejó un mensaje claro: el cerdo es la proteína más competitiva del mostrador argentino, pero su sostenibilidad productiva dependerá de cómo evolucione la macroeconomía y de la capacidad de abrir mercados externos.

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