Cosecha de maíz en Marcos Juárez: rindes dispares, alerta por cañas débiles tras el enero seco

Comenzó la cosecha de maíz con resultados muy variables

La cosecha de maíz en Marcos Juárez y la región ya está en marcha y los primeros resultados muestran una marcada heterogeneidad. El ingeniero agrónomo Juan Pablo Ioele explicó que la campaña comenzó con excelentes condiciones hídricas, pero el enero seco terminó siendo determinante en muchos lotes.

“Tuvimos un invierno muy atípico en nuestra zona, donde se acumularon aproximadamente 100 milímetros en julio y 300 en agosto, lo cual permitió arrancar la campaña con un perfil muy bueno, principalmente para los maíces tempranos”.

Ese escenario favoreció especialmente a los cultivos sembrados entre principios y mediados de septiembre.


El impacto del enero sin lluvias en el período crítico

La situación cambió para los maíces implantados hacia fines de septiembre y octubre, que atravesaron un enero prácticamente sin precipitaciones en pleno período crítico.

“Lo que se sembró de final de septiembre a octubre depende de la calidad ambiental para ver cómo sorteó ese enero sin lluvia en periodo crítico”.

Según explicó Ioele, el estrés hídrico afectó tanto el número como el peso de los granos.

“El maíz removiliza hasta un 30% en llenado y en un estrés vamos a encontrar un impacto grande ahí, en el número de granos”.

Cuidado con la caña: advertencia a productores

Uno de los puntos técnicos más relevantes es la fragilidad estructural que presentan algunos materiales.

“Muchos lo están sacando húmedo. Que tengan cuidado con la caña: ese enero muy bravo produjo removilización en la base, con lo cual tenemos muchos materiales con buen rendimiento muy endebles en su parte baja”.

La recomendación es monitorear de cerca los lotes para evitar pérdidas por vuelco o quebrado durante la cosecha.

Rindes: diferencias marcadas según la zona

Los primeros lotes cosechados fueron aquellos afectados por piedra y viento, por lo que no reflejan el potencial real de la campaña. Sin embargo, en zonas donde no hubo daños climáticos, los resultados son mejores.

“En Chañar estamos escuchando buenos rendimientos, al norte de Justiniano Posse también”.

En cambio, hacia el oeste y sur de la región la situación cambia.

“Si te vas más para el oeste o al norte para la zona de Noetinger, o más al sur cerca de Arias, los rendimientos no llegan a los 10.000 kilos y están por debajo de lo que se esperaba”.

La cosecha de maíz en Marcos Juárez y alrededores se perfila así como una campaña con fuertes contrastes.

La soja mejora tras las últimas lluvias

El análisis también incluyó la situación de la soja. La de segunda era la que más comprometida estaba antes de las precipitaciones recientes.

“Esta lluvia vino muy bien para recuperar la situación de la soja de segunda, principalmente que era lo que venía muy castigado”.

El trigo previo había consumido buena parte del perfil de humedad acumulado en invierno, lo que dejó a estos lotes en una posición más vulnerable.

En cuanto a la soja de primera, el golpe del enero seco también fue significativo.

“Principalmente en su período crítico, en los ambientes inferiores. En los mejores ambientes, lo sembrado en noviembre o muy temprano para escaparle a enero está un poco mejor”.

Una campaña marcada por la heterogeneidad

La característica central de esta campaña en la región es la disparidad de resultados, determinada por la calidad ambiental y la capacidad de los suelos para conservar humedad durante el déficit hídrico.

“En las zonas que faltó el agua durante enero, los ambientes que tienen mejor capacidad de retener y conservar esa humedad lo transitaron mejor y pudieron esperar la lluvia de febrero. El resto está más complicado”.

Con la cosecha de maíz en Marcos Juárez recién comenzando, los próximos días serán clave para tener un panorama más consolidado de rindes en toda la región productiva.

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