Fiesta Nacional del Trigo: 70 años de crecimiento real

“No fue magia. Fue trabajo sostenido”.

La frase podría resumir lo que hoy representa la Fiesta Nacional del Trigo después de siete décadas. En diálogo abierto, su presidente, Gustavo Torregiani, repasó el proceso que convirtió a la celebración en una estructura profesional con impacto económico concreto en Leones y toda la región.

“La fiesta venía de un período difícil. Cuando entramos, decidimos conformar una comisión organizadora que fuera más allá de la presidencia del club. Había muchas cosas que mejorar y de a poco lo fuimos haciendo”.

No habla desde un escritorio. Habla desde diez años de gestión.

Profesionalizar para crecer

Desde afuera, parecía inabordable. Desde adentro, era cuestión de orden y planificación.

“La gente te hace pensar que es muy difícil, pero cuando te metés, te enamorás. La fiesta es linda, pero exige muchísimo tiempo”.

El punto de quiebre fue claro: dejar de improvisar y empezar a planificar con un año de anticipación. Apenas terminó la edición 69, el equipo ya trabajaba en el 70° aniversario.

“Terminamos y nos miramos diciendo: tenemos que arrancar ya. En marzo ya estábamos trabajando. Fue un año muy largo, pero lindo”.

Un aniversario que marcó diferencia

Los 70 años no fueron solo una cifra simbólica. Hubo cambios estratégicos:

  • Lanzamiento de la siembra
  • Lanzamiento de la cosecha
  • Presentación oficial de todos los espectáculos el 31 de julio
  • Promoción en distintas ciudades como Miramar, Córdoba, Villa Carlos Paz y Jesús María

“Son pequeñas cosas que hacen que la fiesta crezca”, explicó Torregiani.

Y los resultados empezaron a verse incluso en el acompañamiento privado.

“Por primera vez desde que estoy, nos llaman los sponsors para agradecernos y decirnos que el año que viene nos van a seguir acompañando. Eso significa que hicimos las cosas bien”.

Inversión fuerte y confianza empresarial

En el marco del 70° aniversario, el club invirtió más de 500 millones de pesos en infraestructura y organización.

El esquema de financiamiento habla por sí solo:
25% estatal.
75% privado.

“Es importante haber creado un paquete de sponsors que nos acompañe año tras año y que crea en nosotros”.

En tiempos donde muchas fiestas dependen casi exclusivamente del aporte público, el modelo de Leones muestra otra dinámica.

El impacto que se siente en la calle

Más allá del escenario, hay números que empiezan a medirse.

“Uno no se imagina el impacto que tiene en la región y sobre todo en Leones. Este año nos superó totalmente: hoteles completos, restaurantes trabajando a pleno, estaciones de servicio con gran movimiento”.

No es solo una percepción. Desde hace dos años se impulsa un estudio de impacto económico para proyectar mejor las próximas ediciones.

La fiesta también consolidó su rol productivo participando activamente en la Jornada Triguera y la Mesa Nacional del Trigo.

“Cada año hay más participantes. También nos llevamos como premio ese crecimiento en la parte temática”.

Juventud y renovación

Uno de los objetivos centrales fue recuperar la presencia juvenil.

“Recuperamos la juventud en la fiesta y eso nos llena de orgullo. Era uno de los objetivos cuando decidimos profesionalizarla”.

La renovación estética de la Expo y el trabajo en equipo fueron parte de ese proceso.

La estructura hoy moviliza entre 250 y 300 personas. Dirigentes, subcomisiones, voluntarios. Una maquinaria que funciona gracias al compromiso colectivo.

Una fiesta que ya es marca regional

La Fiesta Nacional del Trigo dejó de ser solo tradición para convertirse en estrategia regional.

Con respaldo privado sólido, planificación anual y un impacto económico medible, el evento se consolidó como uno de los motores culturales y productivos del sudeste cordobés.

Y como dijo Torregiani, casi como síntesis personal y colectiva:

“Cuando se te mete en el cuerpo, es difícil dejarla”.

En Leones lo saben. La fiesta no es solo un evento. Es parte de la identidad.

Autor entrada: admin