La directora comercial de Posada Maestosso dialogó con GuíaMedia y reconstruyó el camino que llevó a crear Punto de Encuentro Regional Maestosso, una iniciativa que busca generar un espacio de encuentro, conocimiento y conexiones para el interior productivo.
María Leticia Pelizzari y una idea que comenzó mucho antes del primer encuentro
Punto de Encuentro Regional Maestosso tiene una historia detrás de su primera edición. Una historia que comenzó con una pregunta sobre el futuro de Posada Maestosso y terminó convirtiéndose en una iniciativa para generar encuentros, compartir conocimiento y conectar a distintos actores del interior productivo.

María Leticia Pelizzari, directora comercial de Posada Maestosso, fue una de las impulsoras de este proceso y contó a GuíaMedia cómo nació la propuesta, qué experiencias la motivaron y cuáles fueron los vínculos que permitieron llevarla adelante.
Según explicó, junto a su hermano comenzaron hace algunos años a replantearse qué visión querían para el futuro del hotel.
La intención era ir más allá de la idea tradicional de un alojamiento ubicado estratégicamente sobre la Ruta 9.
“Queríamos ir mucho más allá de lo corriente, de hacer un alojamiento, una parada estratégica entre el corredor Buenos Aires-Córdoba”, explicó Pelizzari.
La mirada comenzó entonces a orientarse hacia la posibilidad de convertir a Maestosso en un espacio donde también pudieran suceder otras cosas: reuniones, intercambios, negocios y encuentros vinculados con la realidad productiva de la región.
El evento en Rosario que despertó la idea
El paso siguiente llegó a partir de una experiencia personal.
Pelizzari participó de Somos Pymes, un evento realizado en Rosario en el que la inteligencia artificial y la innovación tuvieron un fuerte protagonismo.
La experiencia la dejó pensando.
“Salimos de ahí totalmente revolucionados”, recordó.
Pero junto con el entusiasmo apareció una inquietud: ¿por qué este tipo de experiencias tenían que buscarse fuera del interior?
Desde su mirada como ciudadana de Leones, Pelizzari observaba que muchas de estas propuestas no llegaban con la misma frecuencia o escala a las localidades del interior.
Y allí surgió la idea que terminaría dando forma al proyecto.
“Tenemos que hacer algo, tenemos que hablar de esto en el interior”, fue la conclusión.
La intención era generar en la región un espacio donde las personas pudieran acceder a nuevas ideas, actualizarse, intercambiar experiencias y, sobre todo, conectarse.

Una propuesta pensada desde una región agroindustrial
Pero el proyecto necesitaba tener una identidad propia.
Pelizzari entendió que no alcanzaba con hablar de innovación y tecnología. Había que incorporar la realidad de la región.
“Esta es una zona agraria, esta es una zona agroindustrial”, señaló.
Por eso, el agro comenzó a ocupar un lugar central en la construcción de la propuesta.
La búsqueda fue generar conversaciones que relacionaran innovación, tecnología, agro, empresas y negocios, pero desde la perspectiva de quienes viven y producen en el interior.
Así comenzó a tomar forma el concepto que finalmente desembocaría en Punto de Encuentro Regional Maestosso.
Federico Mayer, una conexión que llegó desde LinkedIn
En medio de ese proceso apareció otro elemento fundamental: el encuentro con Federico Mayer.
La historia tiene una particularidad. Aunque vivían a unos 20 kilómetros de distancia, el contacto inicial se produjo a través de LinkedIn.
Después de ese primer acercamiento llegó una reunión, café mediante.
Mayer compartió con Pelizzari su trayectoria, los proyectos en los que trabajaba y su visión sobre el desarrollo de nuevas iniciativas.
La conversación terminó siendo un punto de inflexión.
“Creo que nos contagió”, contó Pelizzari.
La visión que encontró en ese intercambio coincidía con algo que ella y su hermano ya venían imaginando para Maestosso.
Había una idea latente y ese vínculo ayudó a ponerla en movimiento.
Del intercambio de ideas a la organización
A partir de ese contacto también se sumó Juan Pablo y comenzó una nueva etapa: transformar la idea en un evento concreto.
Para Pelizzari, se trataba de un desafío nuevo.
Posada Maestosso tenía experiencia organizando eventos para empresas y terceros, pero esta vez la propuesta era diferente.
El evento sería propio.
Había que definir qué temas abordar, qué conversaciones generar, qué speakers convocar y cómo construir el cronograma.
“Nosotros sentíamos que teníamos el espacio y las ganas, pero el conocimiento y los contactos los tenían ellos”, explicó Pelizzari.
Esa combinación terminó siendo fundamental: por un lado, el espacio y la decisión de impulsar el proyecto; por otro, el conocimiento y los vínculos necesarios para darle contenido.
Punto de Encuentro Regional Maestosso: el resultado de una construcción colectiva
Así fue tomando forma Punto de Encuentro Regional Maestosso.
No como una actividad aislada, sino como el resultado de un proceso que combinó una visión sobre el futuro del hotel, una experiencia inspiradora, una necesidad detectada en el interior y distintos vínculos que permitieron transformar esa inquietud en una propuesta.
El primer encuentro permitió poner en práctica esa idea.
Y para Pelizzari, el resultado fue mucho más que una jornada de exposiciones.
Hubo nuevas conexiones, personas que volvieron a encontrarse y otras que establecieron sus primeros vínculos.
Lo que pasó después también fue parte del resultado
Uno de los aspectos que más valoró Pelizzari ocurrió después de terminado el encuentro.
Comenzaron a llegarle mensajes privados de personas y representantes de empresas que felicitaban por la iniciativa y expresaban su interés en formar parte de futuras acciones.
Algunos incluso plantearon directamente su voluntad de colaborar.
La respuesta de esas personas mostró que el encuentro había logrado generar algo que estaba entre sus objetivos principales: ganas de participar y de aportar.
“Yo no sé qué puedo aportar, pero ténganme en cuenta que algo en lo que pueda voy a aportar”, fue el espíritu que, según contó, apareció en varios de esos mensajes.
“No sabemos, pero seguimos”
Con el primer encuentro realizado, ahora aparece una nueva etapa.
¿Cómo continúa Punto de Encuentro Regional Maestosso?
Pelizzari reconoce que todavía no existe una respuesta cerrada.
Pero sí existe una certeza: la iniciativa continúa.
“No sabemos, pero seguimos”, resume.
La frase refleja el momento actual del proyecto. No hay todavía un formato definitivo para lo que viene, pero sí la decisión de seguir generando espacios de encuentro y conexión.
Porque, en definitiva, Punto de Encuentro Regional Maestosso nació justamente de eso: de una inquietud, de una conversación y de la necesidad de que en el interior también existan lugares donde las personas puedan encontrarse, actualizarse, compartir conocimiento y construir nuevas oportunidades.
Y para María Leticia Pelizzari, el primer encuentro no es un punto de llegada.
Es el comienzo.

