¿Por qué las mujeres no podían votar ni ser representantes políticas?

Hasta 1947, las mujeres eran consideradas inferiores y por eso no tenían derecho a votar ni a ser ellas mismas representantes políticas. La Ley 13.010 cambió esa situación y abrió el camino para que pudieran participar de la política.

El 23 de septiembre de 1947 se promulgó una ley fundamental para la democracia argentina: la Ley 13.010, de los derechos políticos de las mujeres.

Hasta ese entonces, las mujeres eran consideradas inferiores y por eso no tenían derecho ni a votar ni a ser ellas mismas representantes políticas.

El desafío era enorme. Había que hacer un nuevo padrón que incluyera a las mujeres y entregarles a cada una su libreta cívica para que pudieran votar.

Para hacerlo posible había que recorrer todo el territorio de la patria, hasta los pueblos más alejados.

Eva Perón y el Partido Peronista Femenino

En 1949, Eva Perón creó el Partido Peronista Femenino, una herramienta para incentivar a las mujeres a participar de la política.

Era toda una novedad: un partido político de mujeres creado en igualdad de condiciones que el de los hombres.

Hasta ese entonces, aquellas agrupaciones que querían incorporar de alguna manera a las mujeres lo hacían creando una rama femenina, una especie de anexo.

La decisión en el peronismo fue bien distinta y simbólica: igualdad de condiciones entre el partido de las mujeres y el de los hombres.

Las delegadas y el despliegue territorial

Entre las primeras tareas estuvo el despliegue territorial por todo el país.

Para esto se crearon sedes centrales del Partido Peronista Femenino en todas las capitales provinciales.

Eva Perón eligió personalmente a 24 delegadas.

Cuando se enteraron de que habían sido designadas delegadas para organizar un partido político, no querían saber nada.

Veían a la política como un espacio ajeno y masculino.

Después de crear la sede central en las capitales provinciales, las delegadas tenían que avanzar por el resto de la provincia.

Esto les generaba muchas dificultades, a veces incluso resistencias de sus propios maridos o de sus familiares.

Las subdelegadas y las unidades básicas

Pero las delegadas no estaban solas.

Fueron acompañadas por las subdelegadas, quienes tenían a cargo pequeñas porciones de territorio, como departamentos, municipios o pueblos.

Se cree que llegó a haber 3.600 subdelegadas, lo que habla de lo masivo que fue el Partido Peronista Femenino.

Además del trabajo en las calles, las delegadas y las subdelegadas pasaban gran parte del día en las unidades básicas.

Ahí realizaban tareas de capacitación.

Estas unidades básicas funcionaron muchas veces en un cuarto de la casa de las subdelegadas.

La participación de las mujeres en la política

El peronismo generó entonces un doble movimiento.

Por un lado, convocó a las mujeres a salir de sus casas, del ámbito privado, para participar del ámbito público de la política.

Y, a su vez, politizó sus hogares.

De esta manera, las mujeres comenzaron a participar de un espacio que hasta ese momento era considerado ajeno y masculino.

1951: las mujeres votaron por primera vez

Gracias a la ley sancionada en 1947, cuatro años después, en 1951, las mujeres votaron por primera vez en Argentina.

Pero no fue solamente eso lo importante de esa elección.

También por primera vez mujeres fueron electas representantes políticas.

Diputadas y senadoras entraron al Congreso Nacional y a las legislaturas provinciales.

La presencia de mujeres en el Congreso

Cuando llegó el golpe de Estado en 1955, el Congreso Nacional estaba compuesto casi por el 30% de mujeres.

Ese número recién volvió a repetirse a fines de la década de los 90, gracias a la Ley de Cupo.

A mediados de siglo, durante el primer peronismo, el Congreso llegó al 30% de mujeres sin necesidad de ninguna ley.

Solo por el impulso que Eva Perón y el peronismo le dieron al ingreso de la mujer en la política.

Una transformación histórica

La promulgación de la Ley 13.010, el 23 de septiembre de 1947, marcó un cambio fundamental.

Hasta ese momento, las mujeres no tenían derecho a votar ni a ser representantes políticas.

A partir de la ley comenzó un enorme proceso para incorporarlas al padrón, entregarles su libreta cívica y hacer posible su participación electoral en todo el territorio.

Cuatro años después, en 1951, las mujeres votaron por primera vez en Argentina.

Y no solo pudieron votar: también fueron elegidas como representantes políticas y llegaron al Congreso Nacional y a las legislaturas provinciales.

La participación de las mujeres en la política argentina había comenzado a ocupar un nuevo lugar.

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