A horas del cierre definitivo del Sanatorio Privado del Sudeste, crece la incertidumbre en Marcos Juárez y el sudeste cordobés. Más de 5.500 afiliados de PAMI podrían quedar sin cobertura efectiva, mientras el sistema público advierte que no dará abasto.
La ciudad de Marcos Juárez atraviesa una de las situaciones sanitarias más delicadas de los últimos años. El cierre del Sanatorio Privado del Sudeste, previsto para este 31 de marzo, deja en vilo a miles de jubilados y pensionados que dependen de esta institución para internaciones, cirugías y atención de alta complejidad.
Un problema que excede lo administrativo
Durante su intervención en la Legislatura de Córdoba, la legisladora Julieta Rinaldi fue contundente al describir el escenario:
“No estamos hablando de una simple diferencia burocrática o técnica, estamos hablando de la salud, la atención y la continuidad asistencial de miles de afiliados”.
La legisladora remarcó que la crisis que atraviesa el sistema PAMI es de carácter nacional, pero advirtió que en el sudeste cordobés el impacto es inmediato y profundo, afectando directamente a los sectores más vulnerables: adultos mayores, personas con discapacidad y pacientes que requieren atención constante.
La vida de nuestros mayores no puede ser jamás una variable de ajuste.
— Rinaldi Julieta (@julitarinaldi) March 31, 2026
En Marcos Juárez, son más de 5.500 los jubilados y jubiladas que quedan sin acceso a salud de calidad por decisión, y negligencia total, del Gobierno Nacional.
Es ilógico que siendo Córdoba la provincia que…
Un sistema al límite
Uno de los puntos más críticos es la capacidad de respuesta del sistema de salud local.
- El Sanatorio Sudeste cuenta con 22 camas y 5 unidades de terapia intensiva.
- El Hospital Regional Abel Ayerza dispone de 30 camas y 7 terapias.
Con el cierre del sanatorio, la demanda se trasladará casi en su totalidad al hospital público, lo que genera preocupación por un posible colapso.
Desde el ámbito provincial señalaron que, si bien se están haciendo esfuerzos para sostener la atención, el sistema no está preparado para absorber de manera inmediata semejante volumen de pacientes.
Traslados que generan alarma
Otro de los escenarios planteados es la derivación de pacientes a otras ciudades, como Villa María.
Rinaldi fue clara al respecto:
“De acá a Villa María un abuelo se nos muere en la ambulancia”.
La falta de un plan de contingencia concreto por parte de PAMI y del Gobierno Nacional es uno de los principales cuestionamientos que se repiten tanto en el ámbito político como en la comunidad.
Reclamo político: “La salud no se negocia”
La diputada nacional Carolina Basualdo, del bloque Provincias Unidas, calificó la situación como una emergencia sanitaria:
“La salud no se negocia: el departamento Marcos Juárez está en emergencia”
En ese marco, se presentaron dos iniciativas:
- Un proyecto de declaración expresando preocupación por la situación de los afiliados al PAMI en Marcos Juárez y la región.
- Un proyecto de resolución solicitando al Poder Ejecutivo Nacional informes urgentes sobre:
- Planes de contingencia
- Nuevos prestadores de salud
- Logística de traslados
- Situación de deudas con el sistema sanitario
“El Gobierno Nacional debe dar respuestas: la salud no puede esperar”, señalaron.
Convocatoria a la comunidad
Frente a la incertidumbre, centros de jubilados y vecinos de la ciudad convocaron a una movilización para este miércoles 1 de abril a las 10:30.
La concentración será en Patio Alberdi (Alem y San Martín) y se marchará hacia la sede local de PAMI, ubicada actualmente en la antigua terminal de ómnibus.
El objetivo es exigir la restitución de la atención sanitaria integral en Marcos Juárez tras el cierre del sanatorio.
Una crisis que recién empieza
Mientras no haya definiciones claras sobre cómo se garantizará la cobertura médica, la preocupación crece minuto a minuto.
Lo que está en juego no es solo la continuidad de un prestador de salud, sino el acceso efectivo a la atención médica de miles de personas en una de las regiones más importantes del sudeste cordobés.

